Carpe diem

 Carpe diem is the classy way of saying YOLO. I feel this phrase is appropriate given all that’s gone on recently in Shiga!

In the past month, I’ve done pretty cool things like:

  • Order food in a Japanese restaurant by myself for the first time (with no help from people that speak Japanese!)
  • Eat natto (fermented soybeans) for the first time. It wasn’t terrible and reminded me of blue cheese, which I love. The little strings that form when you stir it with chopsticks were a little obnoxious though.
  • Sing karaoke for the first time. For three hours. I already made a karaoke playlist so when I have my first enkai, I can break out the rap songs and amaze all of my coworkers.
  • Eat okonomiyaki for the first time! It’s sort of like a pancake that you cook yourself at the table, and it is delicious. Mine had pork, squid, and cheese, and I put spicy sauce, Japanese mayo and fish flakes on top. So delicious.
  • Go to a Brazilian supermarket all by myself. It’s scary how fast I ate all the mozzarella cheese and the guava juice I bought when I got home after an hour of biking around Kusatsu, completely lost.

It might seem like all I’m doing in Japan is fun things, but I’ve been working sort of hard as well! Other things I’ve done:

  • Helped write and rewrite countless documents: speech contest scripts, school projects, memos, emails, the list goes on. But I really enjoy being busy! The worst feeling in the world is sitting idly at your desk, especially when the vice-principal and supervisor’s desks are so close to yours!
  • Tried to learn as much as the name kanji (characters) for my students. I really have trouble with Japanese sometimes, and it doesn’t help that the way you read the Chinese characters for names is usually different than their normal pronunciation.
  • Shared my knowledge of basic French and Italian with my English club students… oops.
  • MC my very first English camp. I was very nervous beforehand, but somehow I was able to transition smoothly between different activities and meet a lot of my new students! They’ve just started to learn how to debate. In English. Yes. These kids are ridiculously awesome and I feel so fortunate to be teaching them.

Tomorrow, I go to my visit school for the first time. The teacher I’ll be working with is a real-life Buddhist monk and the high school is located in an ancient ninja village… no big deal.

But this past week was a busy one. I climbed the tallest mountain in Shiga, Mount Ibuki!

It is only 5,000 ft tall but the climb was a hard one for several reasons (in case you haven’t noticed, I love bullet points)

  • I am extremely out of shape
  • The path is very steep, hardly marked and extremely rocky
  • We started climbing almost at midnight so we would see the sunrise after reaching the summit

But it was totally worth it! Some of my clothes got ruined and since I didn’t come prepared clothes-wise I had to huddle in a Buddhist temple at 3 in the morning with a bunch of other sweaty ALTs, but the sunrise was pretty awesome. The distant scenery with the mountains and the clouds reminded me of pictures I’ve seen of China. And there are wildflowers that only grow at the summit!

And right after getting back to the bottom, I went to Hikone Castle, one of the few original castles that are still standing in Japan. I went straight to the castle exhausted, sore, and without much sleep. But the castle itself and the castle gardens were awesome! It is amazing that I live close to so many cool things.

Pictures of my awesome weekend are at the bottom!

 En el mes pasado, he hecho cosas como:

  • Pedir comida en un restaurante japonés por mi cuenta por primera vez (¡sin ayuda de amigos japoneses!)
  • Comer natto (soja fermentada) por primera vez. No fue terrible y el sabor me recuerda de queso azul, que me encanta. Los hilitos de mucosidad que se forman cuando uno revuelve el natto con los palillos, eso si fue un poco desagradable.
  • Cantar karaoke por primera vez en Kioto. Por tres horas seguidas. Y terminar a la madrugada.
  • Comer okonomiyaki por primera vez. Se parece a un pancake salado que se cocina en la mesa, y es muy rico. La mía llevaba carne de cerdo, calamar y queso, y encima le puse salsa picante, mayonesa japonesa y pedacitos de pescado.
  • Ir al supermercado brasilero. Es un poco asombroso cómo comí de rápido el queso mozzarella y el jugo de guayaba cuando llegué al apartamento. También encontré garbanzos y lentejas secas, ¡que rico! Me perdí después de salir del supermercado pero al fin encontré mi barrio.

Puede parecer que mi vida en el Japón es como unas vacaciones largas y divertidas, pero te aseguro que he estado trabajando. Otras cosas que he hecho:

  • Ayudar a escribir y revisar innumerables documentos: escrituras para concursos de oratorio, presentaciones, notas, correos electrónicas, etc. Pero realmente me gusta mantenerme ocupado. Qué hartera es estar sentado ociosamente en el escritorio, ¡sobre todo cuando el vice-director del colegio y mi supervisora tienen sus escritorios tan cerca del mío!
  • Tratar de aprender cómo leer los caracteres de los nombres de mis estudiantes. Me cuesta trabajo recordar los nombres japoneses, y peor dolor que la forma de leer los caracteres para los nombres japoneses suele ser diferente de la pronunciación normal de los mismos caracteres.
  • Compartir frases básicas en francés e italiano con los estudiantes del club de inglés… oops.
  • Ser el maestro de ceremonias de un “campamento de inglés.” Estaba muy nervioso de antemano pero de alguna manera logré pasar de actividad y actividad sin problemas, y también pude conocer a muchos de mis estudiantes por primera vez. El semestre pasado empezaron a aprender cómo debatir. En inglés. Estos muchachos son muy inteligentes y me siento muy afortunado de tener la oportunidad de enseñarlos.

Mañana iré a visitar el otro colegio donde voy a enseñar. El profesor quien me va a mostrar el colegio es un monje budista y este colegio esta ubicado en una antigua aldea ninja… te lo juro.

Pero este fin de semana pasado fue muy ocupado. Escalé la montaña más alta de Shiga, ¡Monte Ibuki!

Es sólo 1.400m de altura pero la subida fue difícil por varias razones (por si no lo has notado, me encantan las listas)

  • Estoy muy fuera de forma
  • El sendero fue súper empinado, rocoso y mal indicado
  • Empezamos a subir casi a la medianoche para poder ver el amanecer después de alcanzar la cumbre

Pero ¡valió la pena! Algunos de mis ropas se arruinaron y como no traje ropa adecuada para el frio, tuve que buscar refugio en un templo budista a las 3 de la mañana con un montón de otros maestros de inglés todos sudados. Sin embargo la salida del sol era bastante impresionante. El paisaje con las montañas y las nubes me recuerda mucho de algunas fotos que he visto de la China. Y también ¡se pueden ver flores silvestres que crecen sólo en la cumbre!

Y justo después de llegar a la parte inferior, fui al Castillo de Hikone, uno de los pocos castillos originales que han sobrevivido en el Japón. Me fui directamente al castillo todo agotado, dolorido, y sin dormir mucho. Sin embargo, ¡el castillo y los jardines del castillo eran increíbles! Es increíble que viva tan cerca de tantos lugares tan interesantes.

¡Aquí hay fotos de mi fin de semana!

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One response to “Carpe diem

  1. hola Francisco, por tu mama he estado al tanto de tus actividades y ahora mas con tus narraciones, me alegro mucho de saber que te ha ido muy bien. Estoy admirado de tu redaccion en espanol, es inmejorable.
    He recopilando tus relatos para que los lean la abuelita y la tia Teresa. Con una de las fotos del lago Biwa que enviaste la abuelita le pinto un cuadro al oleo a tu mama

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